Resumen
El sector del ascensor lleva años creando modelos digitales con geometrías complejas, parámetros y datos de producto. BIM amplía esa experiencia al edificio y a las organizaciones que participan en su diseño, construcción y mantenimiento. El reto consiste en decidir qué información necesita cada agente, para qué decisión y en qué momento. Un modelo útil no es el más detallado: es el que representa la configuración real con el nivel de geometría, datos y documentación que requiere cada intercambio.
Introducción: qué significa BIM para una empresa de ascensores
BIM se suele asociar a un modelo tridimensional del edificio, a un software, a un CAD 3D. Esa imagen es comprensible, pero incompleta. BIM describe una forma de organizar y compartir información sobre un activo durante su ciclo de vida. Incluye modelos digitales, pero también define qué información se solicita, quién la produce, cómo se revisa, qué estado tiene y para qué se utilizará.
Para fabricantes e instaladores de ascensores, esta diferencia es importante. Recibir un archivo y poder abrirlo no garantiza que contenga los datos necesarios para coordinar el hueco, aprobar interfaces, instalar el equipo o poder mantenerlo adecuadamente. Un modelo puede parecer muy completo y, sin embargo, carecer de las reacciones que necesita el estructurista o de la identificación del equipo que necesita el mantenedor.
En la comunicación que presenté en el SIEME 2026, en Sevilla, defendí una idea sencilla: el valor BIM del ascensor está en entregar información fiable, vinculada a la configuración real y adecuada al uso acordado. La geometría es una parte de esa entrega, junto con muchos otros datos y la documentación técnica.
La ingeniería mecánica ya trabajaba con modelos ricos en información
Mucho antes de que BIM se extendiera en la construcción, los sistemas CAD 3D paramétricos ya relacionaban piezas, dimensiones, materiales, masas, configuraciones y listas de componentes. Con sistemas PDM o PLM y configuradores, una misma definición de producto podía apoyar el diseño, el cálculo, las compras y la fabricación. Los ingenieros mecánicos del sector ya trabajábamos ampliamente con estas metodologías desde comienzos del siglo.
Ese modelo de producto no equivale por sí solo a BIM. Normalmente se organiza alrededor de la máquina (ascensor) y dentro de las herramientas de una empresa. BIM amplía el alcance: conecta el producto con el edificio, con otros agentes y con intercambios de información acordados. El plano 2D explica cotas y posiciones; el CAD paramétrico describe cómo es y cómo cambia el producto; el modelo BIM añade la información necesaria para coordinarlo y utilizarlo dentro del activo.

Figura 1. Del plano 2D al producto paramétrico y al activo coordinado. Imagen de la presentación SIEME 2026 de Ingeniería SAMAT.
No se trata de sustituir el CAD de fabricación por un archivo BIM más grande. Cada representación tiene una finalidad distinta. El CAD contiene el detalle necesario para diseñar y fabricar; el configurador aplica las reglas del producto; la salida BIM publica una vista controlada para el proyecto y el edificio. Las tres pueden derivar de una misma configuración sin convertirse en el mismo archivo.
El ascensor es un producto configurable y parte del edificio
Un ascensor no es una referencia fija de catálogo. Su configuración depende del hueco, el recorrido, los accesos, la carga, la velocidad, la suspensión, el accionamiento, las puertas, la cabina, las guías, los soportes, la alimentación y los requisitos aplicables, ¡y mas! Cada decisión puede modificar la geometría, las prestaciones, las interfaces y la documentación.
A la vez, el ascensor ocupa un espacio y se relaciona con otras disciplinas. Necesita reservas en el edifico por su hueco; transmite reacciones a la estructura; requiere alimentación eléctrica y, según la solución, ventilación o comunicaciones; condiciona accesos de montaje y espacios de mantenimiento. Por eso, la información BIM más útil suele encontrarse en las interfaces, allí donde una decisión sobre el ascensor afecta al arquitecto, al estructurista, al instalador o al mantenedor.
Una entrega BIM suele organizarse en tres capas de información que se complementan:
- Geometría. Envolventes, hueco, puertas, equipos principales, zonas de seguridad, cabina, máquinas y un sinfín de componentes de todo tipo..
- Datos alfanuméricos. Número de pisos, embarques, cargas, potencias, reacciones, identificadores, fabricante,…
- Documentación. Planos de instalación, fichas técnicas, manuales de uso y mantenimiento, certificados de seguridad, registros de puesta en servicio e instrucciones y un largo etcétera.
No es necesario incrustar todos los documentos dentro del modelo. En muchos casos basta con relacionarlos de forma inequívoca con el ascensor, su configuración y la revisión correspondiente.
LOD, LOI y LOIN: definir la información que pide cada fase
LOD, LOI y LOIN se emplean para describir aspectos relacionados, pero no son intercambiables. Usarlos como etiquetas generales sin explicar su significado puede crear expectativas distintas entre fabricante, proyectista y cliente. Defino qué es cada uno de estos niveles:
- LOD (Level of Development). Expresa el desarrollo de la geometría de un elemento y el grado de confianza con el que otros agentes pueden utilizarla. No tiene porqué tener una equivalencia a “cuánto detalle visual tiene el modelo”.
- LOI (Level of Information). Se utiliza para describir la información no geométrica del modelo, como carga, velocidad, potencia, reacción, fabricante o identificador.
- LOIN (Level of Information Need). Define qué cantidad, calidad y granularidad de información geométrica, alfanumérica y documental necesita un intercambio para cumplir su propósito en cada una de las fases.
La clave de LOIN es empezar por el uso. Para estudiar una preventa quizá baste una envolvente aproximada del hueco y unas prestaciones nominales. Para coordinar la obra pueden hacer falta las posiciones reales de puertas, anclajes, reacciones y conexiones. Para mantenimiento puede ser suficiente una geometría sencilla que identifique el equipo instalado y enlace su documentación vigente.

Figura 2. La geometría evoluciona, mientras LOIN define la información necesaria para cada uso. Figura del paper técnico de David Sánchez Mateo para el SIEME 2026.
Los niveles geométricos tampoco se asignan automáticamente a una fase completa. Un mismo modelo puede tener distintos niveles de desarrollo por cada componente. El proyecto debe concretar qué se entrega, cuándo, para qué decisión y con qué criterio se acepta. LOIN atraviesa todas las fases: puede haber una necesidad de información inicial y otra distinta en construcción o explotación.
Cómo cambia la representación del ascensor a lo largo del proyecto
La siguiente tabla resume una progresión orientativa aplicada al ascensor.
| NIVEL | USO ORIENTATIVO | EJEMPLO DE INFORMACIÓN |
| LOD 100 | Concepto y reserva | Volumen aproximado, accesos previstos, número de equipos y prestaciones iniciales. |
| LOD 200 | Viabilidad y anteproyecto | Envolvente estimada del hueco, paradas, puertas nominales y datos todavía aproximados. |
| LOD 300 | Proyecto definido | Dimensiones y componentes principales definidos, holguras, prestaciones seleccionadas y reacciones de proyecto. |
| LOD 350 | Coordinación de obra | Interfaces reales con estructura e instalaciones, anclajes, accesos y zonas de mantenimiento. |
| LOD 400 | Fabricación o montaje | Detalle necesario para fabricar o instalar, si el uso y el contrato lo requieren. |
| LOD 500 | Activo verificado | Configuración realmente instalada, comprobada en campo, identificadores y datos de explotación. |
Un ascensor configurado una vez y varias salidas coherentes
La variedad de configuraciones hace poco práctico mantener manualmente un archivo distinto para cada combinación. Una estrategia industrial parte de datos maestros y reglas técnicas: entradas del proyecto seleccionan componentes, calculan dimensiones, verifican compatibilidades y generan una representación junto con sus datos.
En esa cadena, el CAD se ocupa de la definición de diseño y fabricación; el configurador incorpora el conocimiento del producto; el entregable BIM publica la información geométrica y alfanumérica necesaria para coordinar el edificio; y la entrega final identifica el activo realmente instalado. Un identificador común y unas reglas de transformación permiten conservar el vínculo entre las representaciones.

Figura 3. La coordinación espacial del ascensor con el edificio requiere representar las interfaces relevantes. Imagen de la presentación SIEME 2026 de Ingeniería SAMAT.
El trabajo de ingeniería migra desde acciones repetitivas como es la de modificar una y otra vez archivos aislados hacia acciones de mayor valor añadido como es el definir y mantener reglas fiables del producto adaptadas al mismo. Cuando se corrige una compatibilidad o se mejora un parámetro, esa mejora puede aplicarse a las configuraciones futuras. La calidad se incorpora antes de la entrega y no se deja únicamente para una revisión visual al final.
Los controles automáticos pueden detectar datos ausentes, valores fuera de rango, incoherencias entre geometría y propiedades, identificadores duplicados y versiones incorrectas. La revisión de ingeniería sigue siendo necesaria para interpretar requisitos ambiguos, valorar excepciones y aprobar la solución. Si las reglas están mal, la automatización repetirá el error con rapidez.
Interoperabilidad: abrir el archivo no basta
BIM implica intercambiar información entre herramientas y organizaciones. La prueba no consiste solo en que el archivo se abra, sino en que los demás agentes entiendan lo que contiene: que el ascensor esté clasificado de forma reconocible, que sus propiedades conserven nombre y unidades, y que las relaciones espaciales necesarias no se pierdan.
IFC (extensión del archivo de intercambio de información CAD) puede facilitar ese intercambio mediante un esquema común, pero no define por sí solo qué debe entregar cada fabricante en cada proyecto. El cliente y los proveedores deben acordar la versión, el subconjunto de datos, las propiedades, las unidades, la clasificación y las comprobaciones de aceptación. Un archivo exportado sin esos acuerdos puede ser técnicamente válido y, al mismo tiempo, insuficiente para el uso previsto.
Para el ascensor son críticas las dimensiones del hueco, la posición de puertas y dinteles, las vigas, los acabados, los soportes de guía, las reacciones, las conexiones, los espacios de montaje y las zonas de mantenimiento. No toda interferencia geométrica representa un problema; también puede haber una incidencia importante en un dato, una revisión o una condición que el modelo no muestra con claridad.
Control de cambios y versiones
Cada intercambio debería indicar el proyecto, el ascensor, la configuración, el autor, la fecha, la revisión, el estado y el propósito. Si cambia una entrada del equipo —por ejemplo, la altura libre, el embarque o la carga— deben regenerarse y revisar las salidas afectadas. De lo contrario, la coordinación puede continuar sobre una geometría antigua o unas propiedades que ya no corresponden al ascensor contratado.
La configuración aprobada, la fabricada, la montada y la entregada deben poder relacionarse. Para un instalador, esa trazabilidad es especialmente importante: permite comprobar que la información que se incorporó al proyecto coincide con la solución que llegó a obra y con el equipo que queda en servicio.
Quién pedirá la información BIM del ascensor
La exigencia puede aparecer en una licitación pública, en los requisitos de un promotor privado o en las condiciones del contratista principal. Después viaja por la cadena contractual: el cliente define el objetivo, el proyectista o BIM manager coordina la información del edificio, el contratista lo traslada a compras y subcontratos, y el fabricante o instalador prepara la entrega de su sistema. Durante la explotación, el propietario, el gestor del activo o el mantenedor pueden solicitar datos para operar, inspeccionar o modernizar el equipo.
En España, el Plan BIM de la Administración General del Estado establece una incorporación progresiva en determinados contratos públicos y prevé distintos niveles entre 2024 y 2030. Su alcance se concreta en cada contrato y pliego. Esto no equivale a una obligación general de modelar todos los edificios ni define por sí solo el contenido que debe entregar el ascensorista. Para cada proyecto hay que revisar los requisitos contractuales vigentes y el uso que pretende cubrir la información.
Referencia normativa: Orden PCM/818/2023, Plan de Incorporación BIM en la contratación pública de la AGE. Para importes y umbrales de contratación debe comprobarse la normativa vigente en la fecha de cada licitación.
Cómo puede prepararse una empresa ascensorista
La preparación empieza por la información que la empresa ya tiene y las decisiones que necesita apoyar. No exige digitalizar todos los procesos de golpe ni comprar primero una nueva herramienta. Una implantación escalonada puede seguir estas etapas:
- Definir casos de uso. Acordar qué decisiones debe soportar el modelo y quién utilizará cada dato.
- Ordenar los datos maestros. Establecer nombres, unidades, responsables, fuentes autorizadas y reglas de revisión para los datos de producto.
- Preparar entregables por fase. Definir qué geometría, propiedades y documentos se necesitan en preventa, proyecto, coordinación, montaje y mantenimiento.
- Automatizar lo repetitivo. Generar modelos y documentos a partir de configuraciones técnicas controladas, empezando por los productos y variantes que más se repiten.
- Validar los intercambios. Comprobar completitud, valores, unidades, geometría, clasificación, revisión y utilidad para el propósito acordado.
- Aprender de obra y explotación. Convertir consultas, interferencias y problemas de mantenimiento en mejoras de reglas y plantillas.
El fabricante puede comenzar gobernando datos de catálogo, configuraciones y salidas de ingeniería. El instalador debe controlar además la correspondencia entre lo ofertado, aprobado, montado y documentado. Las empresas que trabajan con productos repetitivos suelen obtener más retorno de automatizar variantes frecuentes. Para una solución única, una plantilla sencilla y bien controlada puede ser más rentable que desarrollar una automatización completa.
Coste, retorno y protección del conocimiento
El coste de implantación suele concentrarse en ordenar la información, definir reglas, preparar bibliotecas, integrar sistemas y validar salidas. El retorno puede aparecer al reducir consultas, errores de transcripción, versiones incorrectas, interferencias y cambios tardíos. También puede venir de reutilizar una misma configuración en la oferta, la ingeniería, la fabricación, el montaje y la entrega final.
Conviene medir el tiempo de preparación por entrega, las incidencias atribuibles a información, el porcentaje de datos procedentes de una fuente controlada, los cambios posteriores a la aprobación y la reutilización de los datos en mantenimiento. Sin indicadores, BIM puede convertirse en una tarea documental añadida, sin mejora visible para la empresa ni para el cliente.
Una entrega BIM tampoco obliga a revelar el modelo de fabricación, los algoritmos de cálculo, las tolerancias internas, los escandallos o el conocimiento propietario. El contrato debe definir qué necesita el receptor, qué uso puede hacer de la información y qué elementos permanecen bajo control del fabricante. Compartir lo necesario para coordinar el ascensor no implica publicar cada detalle interno del producto.
Conclusión: BIM útil para el ascensor
La ingeniería mecánica ya dispone de experiencia en modelos paramétricos, configuradores y gestión de producto. BIM amplía esa experiencia al edificio y obliga a coordinar la información con otros agentes durante el ciclo de vida. En el sector del ascensor, la ventaja estará en conectar el conocimiento del producto con entregables claros, trazables y adecuados a cada proyecto.
LOD ayuda a expresar el desarrollo geométrico; LOI describe los datos asociados; LOIN obliga a definir qué geometría, información alfanumérica y documentación necesita cada intercambio. Ninguna etiqueta sustituye a un acuerdo concreto sobre usos, responsables, versiones y criterios de aceptación.
La pregunta útil no es cuánto detalle podemos incluir, sino qué necesita saber el siguiente agente para tomar su decisión sin ambigüedades.
Prepararse consiste en ordenar los datos de producto, gobernar las reglas, automatizar las salidas repetitivas y validar cada entrega. El ascensor se configura una vez; la información se adapta al proyecto, a la fase y a quien la necesita.
En Ingeniería SAMAT ayudamos a empresas industriales a estructurar y automatizar información técnica mediante configuradores y herramientas de ingeniería. Si tu organización está definiendo cómo entregar información BIM de sus ascensores, el primer paso es concretar los usos, los datos y las interfaces que debe cubrir cada entrega.